En 1933 James Hilton, un escritor inglés, saltó a la fama con Horizontes Perdidos, una novela que habla sobre un lugar en medio de los Himalayas, donde el tiempo se detiene y se puede contemplar la vida en un ambiente de paz y tranquilidad. Un lugar de ensueños llamado Shangri La. Los chinos tomaron nota de esto y 70 años más tardes decidieron bautizar a la ciudad de Zhongdian con el mismo nombre de aquel lugar de ficción.
¿Qué tan fácil es llegar a esa ciudad para un viajero que no habla una palabra de chino? ¿Qué esconde China fuera de la ruta más clásica?
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